Teoría de las princesas

Les compartimos este artículo del nicaragüense Tito Alfonso Castillo sobre los excesos en la atención a nuestras mujeres y cómo esto perjudica la formación de ellas engañándonos a la vez con un falso y excesivo caballerismo.

Capotito

Me acuerdo cuando estaba empezando la  primaria, tenía siete años y me gustaban las calcomanías, las cosas fosforescentes y algunas compañeras –principalmente las de lentes o las que jugaban fútbol con nosotros en el campo-. Algunos días nos reuníamos a jugar a la familia en el recreo, y  nos metíamos debajo de las mesas para comernos la merienda sintiéndonos grandes, casi adultos, mirándonos culpables a los ojos cuando repartíamos nuestra comida simulando ser un desayuno en familia.

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