Patoruzu

Los hijos de septiembre

Patoruzu. Imagen tomada de internet

Mi tío llegó a ser un incansable viajero y tuvo la oportunidad de recorrer decenas de países.  Mi padre me regaló, para mi colección de postales, una buena cantidad de impresionantes ejemplares de los lugares más recónditos del globo terráqueo, desde donde mi tío le enviaba saludos.  Todos aquellos lugares que mi abuelo conoció a través de tantos libros que leyó, mi tío los recorrió en vivo y a todo color.  A su regreso, tenía el detalle de llevarle un regalo a mi padre, ya fuera una reliquia de Roma, un vino francés, un estilete de Toledo, un cuadro de Cristo en 3D, de aquellos que abrían y cerraban los ojos, de Estados Unidos,  en fin.  No obstante, fue de un viaje a Sudamérica, a mediados de los sesenta, que trajo de regalo algo que realmente me impresionó durante mucho tiempo.

Al regreso de su periplo, mi tío llegó de…

Ver la entrada original 1.095 palabras más

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s