Puras bolas

De nuevo Orlando Ortega nos sorpende con este artículo sobre las expresiones derivadas del béisbol que se han incorporado al habla cotidiana de la persona nica.
Me gustó de sobremanera eso de “un individuo que con la boca salivando desenroscaba una botella de flor de caña y al escuchar el clásico tric, exclamaba: plaibol señores y empezaba a servir los tragos”.
Pero, sobre todo, me cayó en gracia lo de “ese matrimonio era un jit, porque él era un imparable y ella una incogible”.
Disfrútenlo, como yo lo he disfrutado y demos las gracias a su autor.

Los hijos de septiembre

Bola baseball. Imagen tomada de internet

Cuando uno se encuentra en el círculo de espera, haciendo suin (swing) con el bate, aguardando el turno para que la vida nos deje ir tres estraiks (strikes) al hilo y nos ponche, es inevitable recordar los tiempos pasados, cuando el beisbol era el deporte rey y nuestra vida giraba alrededor de la liga profesional o de los campeonatos callejeros de una o dos bases, la mayoría de las veces a la mano pelada y nuestro vocabulario estaba plagado de expresiones derivadas del  deporte rey, parte en inglés, mal hablado por su puesto, parte en español y parte en inglés españolizado.

De los vocablos más utilizados resaltaban los derivados de los verbos to pitch y to catch, lanzar y atrapar, que se transformaron en pichar y cachar.  Estos vocablos también tuvieron otras acepciones como por ejemplo, invitar.  –A ver si te pichás unas cervezas.  O bien, robar…

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